Vivimos un momento de cambio que nos obliga a pensar de manera exponencial -con una visión a lo grande-

y subirnos al tren de las empresas que han comprendido que para acelerar su crecimiento tienen que transformarse y apostar por las nuevas tecnologías.

Vivimos un momento de cambio que nos obliga a pensar de manera exponencial -con una visión a lo grande-

y subirnos al tren de las empresas que han comprendido que para acelerar su crecimiento tienen que transformarse y apostar por las nuevas tecnologías.

¿Qué es una organización exponencial?

Se trata de compañías que piensan diferente, se han digitalizado, son ágiles, su comunidad y mercado está en el mundo entero, no necesitan necesariamente grandes activos físicos, se basan en datos (BigData) y usan la tecnología para acelerar su proceso de crecimiento.

El resultado esperado es un crecimiento desproporcionado de la empresa, al menos 10 veces superior al de una compañía tradicional. Lo que convierte a las organizaciones exponenciales en líderes de mercado.

Cualquier compañía, sin importar su edad, tamaño o sector, puede convertirse en una organización exponencial siempre y cuando sus directivos estén dispuestos a llevar a cabo grandes transformaciones en sus modelos empresariales. La realidad es que los negocios, la gestión y el liderazgo tradicional se van quedando obsoletos.

Los gurús de la tecnología aseguran que el punto de partida de estas organizaciones fue en 2006, con el lanzamiento de Amazon Web Service. Desde entonces han nacido otras nuevas iniciativas como la empresa de hospedajes Airbnb, las de taxis Uber y Cabify o la de servicio de películas Netflix. Todas ellas se caracterizan por ser mucho más rápidas y efectivas que las clásicas y porque usan técnicas organizacionales diferentes (estructura, procesos) y tecnología exponencial (robótica, sensores, inteligencia artificial o impresoras 3D). Esta tecnología está al alcance de todo el mundo sin importantes inversiones y permiten desarrollar negocios disruptivos o con un cambio rápido. Una persona con ideas y que sepa hacer uso de estas tecnologías puede convertirse en rival de grandes multinacionales.

Una organización exponencial debe pasar por las llamadas 6DS: digitalizar, distorsionar, disrupción, desmaterializar, desmonetizar, democratizar.

Las analizamos brevemente a continuación:

R

Digitalizar

La tecnología se digitaliza para alcanzar a todo el planeta y entra en el crecimiento exponencial.

R

Desmaterializar

Se reducen los materiales hasta el punto de desaparecer, como las cámaras de fotos o el GPS incorporados a los celulares.

R

Distorsionar

Cuando se comienza a digitalizar, el principio del proceso de crecimiento es lento lo que crea decepción.

R

Desmonetizar

En la medida en que la tecnología se va volviendo cada vez más barata e incluso gratuita, el dinero ya no es un componente esencial en la ecuación. Hoy en día se puede acceder a tecnología y servicios de punta a costos cercanos a cero.

R

Disrupción

Ocurre cuando el crecimiento aumenta de forma veloz.

R

Democratizar

Una vez desmaterializado y desmonetizado pasa a ser democrático y todo el mundo puede tener acceso.

Las organizaciones exponenciales deben contar con un Propósito de Transformación Masivo (PTM) que impacte en millones de personas y cree su propia comunidad o cultura; características externas como tener empleados a demanda o no tener propiedades de los activos; mecanismos internos como interfaces convertidas en plataformas de abastecimiento que permiten ir escalando o un cuadro de mando que mide y gestiona la organización.

Es importante señalar que las organizaciones exponenciales no son exclusivas para empresas de tecnología. El desafío está en comprender cómo estos paradigmas pueden llevar a sectores productivos que en Ecuador hoy son líderes globales a otro nivel de sofisticación (agroindustria, servicios, turismo, etc …)

¿Está tu empresa preparada para el cambio?

*Este texto se basa en el libro “Organizaciones exponenciales” escrito por Salim Ismail, Yuri van Geest y Michael Malone.